‘Juego de tronos’

“Cuando juegas al juego de tronos, o ganas o mueres.
No hay punto intermedio”.

Entre 1455 y 1487, los Lancaster y los York se disputaron el trono de Inglaterra en lo que se denominó la Guerra de las Dos Rosas. Los diferentes señores feudales se adhirieron a una u otra causa dependiendo de las alianzas (por matrimonio o por uso de la tierra) que tuvieran con cada una de las familias, mientras sus súbditos no tuvieron la opción de elegir. Los intentos de unos y otros por acabar por completo con el enemigo (cualquier miembro vivo de la otra familia podía representar una amenaza en las reclamaciones por el trono) inspiraron al ex guionista de televisión y escritor George R.R. Martin a crear ‘Canción de Hielo y Fuego’, una saga de literatura fantástica que, sin embargo, disimulaba inicialmente sus historias de dragones y un gran Mal que llega del Norte bajo una pátina de aventuras de corte medieval.

Pero esas aventuras tampoco se parecían a lo que se solía publicar en el género en la década de los 90, cuando apareció por primera vez ‘Juego de tronos’, el primer volumen de la saga. Había sexo explícito, violencia indiscriminada y brutal, maniobras por el poder despiadadas y unos personajes entre los que no podía identificarse al héroe tradicional llamado a poner orden en el caos. De hecho, lo más parecido a esa figura que había en ‘Canción de Hielo y Fuego’ moría antes de que acabara el primer libro.

tronos1

El gran éxito en el cine de la trilogía de ‘El Señor de los Anillos’ había reavivado el interés por la fantasía, subgénero de espada y brujería, en Hollywood, y las novelas de Martin eran un material demasiado jugoso como para dejarlo escapar. Sin embargo, ningún proyecto de película convencía a Martin, hasta que llegaron la cadena HBO y los guionistas David Benioff y D.B. Weiss con la idea de transformar ‘Canción de Hielo y Fuego’ en una serie en la que, además, no habría cortapisas en el reflejo de ese mundo salvaje que se regía por un único mandamiento: ganar o morir.

Con una HBO necesitada de un gran éxito de público y crítica tras el final de ‘Los Soprano’, ‘Juego de tronos’ llevaba al espectador a Poniente, un mundo de aspecto medieval que estaba gobernado por quien se sentara en el Trono de Hierro. Las luchas por conseguirlo habían sido muy sangrientas y, en la última, se había exterminado a casi toda la familia del rey, los Targaryen. Sólo dos niños habían conseguido escapar, huyendo al exilio con la esperanza de, algún día, poder reclamar su derecho al trono. Mientras tanto, el poder se reparte entre la familia del nuevo rey, Robert Baratheon, y la de su esposa, los Lannister, cuyo poder reside también en su gran fortuna.

Al norte se encuentran los Stark, que ayudaron a Robert a derrocar a los Targaryen, y que viven cerca de un gran muro de hielo que separa todo el reino de una región inhóspita y helada en la que se dicen que viven unos malvados espíritus, los Otros (o los Caminantes Blancos), capaces de reanimar a los muertos, y de los que la leyenda afirma que regresarán a Poniente en cuanto llegue el Invierno. Esto es sólo el punto de partida de una producción que se podría describir como “serie-río”, una serie que maneja cientos de personajes, decenas de tramas que ocurren si simultáneamente y que tiene que contentar tanto a los lectores de los libros, como a los fans de la fantasía, como a los espectadores que, si no estuviera en HBO, no verían ‘Juego de tronos’ ni mediante el método Ludovico de ‘La naranja mecánica’.

‘Juego de tronos’ utiliza una ambientación pseudomedieval para atraer a un público que, de otro modo, no vería una serie de fantasía

Que ‘Juego de tronos’ haya tenido éxito en todos esos frentes, y que se haya convertido en un fenómeno a escala mundial, se debe a la experta manera en la que Benioff y Weiss han conseguido estructurar la expansiva narración de las novelas y han logrado dar su propia personalidad a la serie. Se mantiene la exploración de lo que la gente puede hacer por conseguir poder, y los recursos que le quedan a quienes se ven sometidos por él, y siempre han sido conscientes de que la serie tenía que evolucionar. La ‘Juego de tronos’ del principio de la sexta temporada se parece poco a la del primer capítulo, y no sólo por la cantidad de personajes que han muerto por el camino. Es una serie que ha ido aprendiendo sobre la marcha cuál era la mejor manera de contar su historia, cómo se podía adaptar y, después, contar cosas a las que los libros no han llegado aún de un modo que fuera fiel a la obra original de George R.R. Martin pero, al mismo tiempo, mantuviera la personalidad distintiva de ‘Juego de tronos’, y cómo podía sacarse todo el partido a sus actores, especialmente los “niños” Stark.

daenerys

El título de HBO también se ha visto en medio de una fuerte polémica por su tratamiento de la violencia, del sexo y, especialmente, de la violencia sexual contra las mujeres. Es un problema que, en parte, le llega heredado de las novelas, y que no siempre ha sabido manejar adecuadamente. Por otro lado, el mundo que presenta en brutal y está estructurado alrededor de los hombres, que son los que pueden acceder al poder y los que someten a las mujeres. ‘Juego de tronos’, sin embargo, va dando la vuelta a los clichés y a las acusaciones que se le hicieron desde el principio y va construyendo, poco a poco, personajes femeninos tan complejos y tan dispuestos a todo por labrarse su parcela de poder como los masculinos.

Su tesis es que los héroes tradicionales no sirven para manejarse en un lugar como Poniente, en el que no hay hueco para las visiones maniqueas del bien y el mal. Y quienes acaban erigiéndose como héroes son los que la sociedad aparta a un lado, los que no se tienen en cuenta en el reparto tradicional del poder. Daenerys Targaryen, la princesa en el exilio, resume una parte importante del leit motiv de ‘Juego de tronos’ al comentar una de las frases más repetidas en Poniente, “valar morghulis”: “Todos los hombres deben morir. Pero nosotras no somos hombres”.

El personaje

tyrion

Si hay alguien que represente mejor los temas de la serie de la importancia de tener poder, y de la relevancia que acaban tomando los personajes, a priori, en los márgenes de la historia, es Tyrion Lannister (Peter Dinklage). Es hijo de una de las familias más importantes de Poniente, pero su condición de enano lo convierte en el inadaptado, en el outsider. Su inteligencia le permite aprovechar su condición de la mejor manera posible, pero también tiene que soportar que su padre lo haga de menos y que nadie considere que puede ser tan buen heredero de los negocios de los Lannister como cualquier otro miembro de su familia.

Tyrion tiene un viaje en la serie lleno de altibajos, de disfrutar de la protección que le da la posición de su familia a convertirse en un fugitivo y encontrar un nuevo propósito en su vida, y siempre queda claro que, tal vez, puede ser la persona con más sentido y sensibilidad de todos los personajes, aunque no siempre lo parezca. Su sentido del humor  y su capacidad de supervivencia lo ha convertido, además, en uno de los personajes preferidos por los fans, y hasta el autor de los libros originales, George R.R. Martin, ha insinuado alguna que otra vez que es su alter ego en la historia.

Cinco capítulos imprescindibles

  1. ‘Winter is coming’ (1×01)
  2. ‘Baelor’ (1×09)
  3. ‘Valar morghulis’ (2×10)
  4. ‘And now his watch is ended’ (3×04)
  5. ‘Hardhome’ (5×08)

Los creadores


David Benioff y D.B. Weiss nunca habían hecho televisión cuando decidieron ponerse a adaptar una saga de libros que su autor, George R.R. Martin, había escrito justo como respuesta a todas las constricciones que los productores habían puesto a su trabajo cuando era guionista de series. Ambos eran conocidos más por sus aportaciones al cine (‘La última noche’ y ‘Troya’ en el caso de Benioff, que era el más famoso de los dos), y para convencer a Martin de que les dejara convertir su saga en una serie, tuvieron que responder a varias preguntas que el escritor les hizo sobre algunos de los misterios de la historia, como quién era la madre de Jon Nieve.

Benioff y Weiss han reconocido en varias ocasiones que, en la primera temporada de ‘Juego de tronos’, estaban aprendiendo sobre la marcha y cometieron muchas equivocaciones. El primer piloto de la serie tuvo que volver a rodarse (hasta cambiando a algunos actores, como Jennifer Ehle y Tamzin Merchant, que eran las Catelyn Stark y Daenerys Targaryen originales) porque era un completo desastre, y en algunos capítulos de aquella primera temporada, el montaje inicial era demasiado corto. Eso les obligó a escribir algunas escenas que no estaban en los libros de Martin, pero que empezaron a marcar el camino que la serie seguiría después.

Ficha

Título original: ‘Game of thrones’
Cadena/nacionalidad: HBO/Estados Unidos
Año: 2011-18
Creadores: David Benioff y D.B. Weiss
Reparto: Sean Bean, Lena Headey, Peter Dinklage, Nikolaj Coster-Waldau, Kit Harington, Emilia Clarke
Temporadas/capítulos: 8 (73)
Otros: Basada en la saga de libros ‘Canción de Hielo y Fuego’, de George R.R. Martin

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One comment

  1. Juan David · junio 6

    Puff esta serie si está un poco cogida más por los pelos eh, Marina? Por muy fan que seas de la serie, Juego de Tronos es más fantasía que ciencia ficción…
    No me vale la excusa de que ya no hay más series scifi, todavía quedan bastantes 😀

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