‘Firefly’

“-Seguimos volando. 
-Eso no es mucho.
-Es suficiente.”

Si nos ponemos técnicos, ‘Firefly’ es un western. Que, al fin y al cabo, es lo que eran casi todas las primeras space operas, cambiando las inabarcables praderas del Salvaje Oeste por la inmensa negrura del espacio. Pero la serie creada por Joss Whedon aún va más allá al crear sus planetas exteriores como si fueran poblados construidos por los primeros pioneros en llegar a California, por ejemplo, y la tripulación de la nave Serenity hasta lleva a cabo una de las tramas más clásicas en los westerns: el asalto al convoy de diligencias.

O al tren, que para ese propósito, viene a ser lo mismo. Hasta su protagonista, Mal Reynolds, iba vestido prácticamente igual que John Wayne en ‘Centauros del desierto’, y Whedon quería, de hecho, que fuera también un poco como Ethan Edwards; se supone que es el protagonista, el “héroe” de la historia, pero es un poco cínico, pragmático, seco, y aunque Reynolds no está motivado por el odio como Edwards, la idea es que estuviera más cerca de ser un antihéroe que otro Han Solo.

firefly2

El carácter de Mal se suavizó casi enseguida (una de las múltiples discusiones de Whedon con la cadena, y también porque, en 2002, sólo HBO se atrevía con protagonistas así en sus series), pero lo que nunca pisó el freno fue la serie. ‘Firefly’ sólo duró once episodios en antena (se rodaron otros tres que nunca se emitieron, pero sí se incluyeron en su DVD), y en ellos se contaba la historia de la tripulación de la nave Serenity, un grupo heterogéneo de personas que está a bordo porque huye de algo, porque no tiene otro sitio donde ir o porque le vale con el dinero que consiguen pasando mercancías de contrabando hacia los planetas exteriores de un sistema que sufrió una guerra civil, en la que lucharon (y la perdieron) Mal y su segunda de a bordo, Zoe.

Los planetas interiores, unidos en una Alianza, se dedican desde entonces a oprimir a esos mundos exteriores, más rurales y pobres, mientras realizan unos misteriosos experimentos en jóvenes con dones especiales. La llegada a la nave de una de esas jóvenes, River, es lo que da inicio a la serie, y lo que pone a Mal y su tripulación en el punto de mira de los peores tipos a sueldo de la Alianza.

El misterio de qué pasa con River es la principal mitología de fondo de ‘Firefly’, una mitología de la que apenas se araña la superficie para cuando llegamos al último capítulo, pero por el camino conocemos a un grupo de personajes que son, sin duda, el principal activo de la serie. Desde el propio Mal al piloto Wash, la mecánico Kaylee, siempre alegre,  o Jayne, un mercenario que vendería a quien fuera por ganar un poco más de dinero, las dinámicas que se establecen entre todos quedan perfectamente dibujadas desde el principio, y el humor y la diversión que ofrecen, permiten que la serie se salga con la suya en muchos aspectos. También ayudan a “vender” mejor los momentos más serios y emocionales y la oscuridad de algunas de sus tramas. Los reavers, por ejemplo, son unas de las criaturas más sanguinarias y brutales de la ciencia ficción moderna.

El principal legado de ‘Firefly’ son sus fans, cuyo activo apoyo de la serie consiguió que Joss Whedon pudiera cerrar la historia en una película

‘Firefly’ tiene detrás, además, un mundo futurista muy pensado, en el que expresiones chinas de todo tipo se han colado en el habla coloquial de la gente, y en el que el pasado de los personajes juega un importante papel en lo que les va pasando. Tan crucial es que se vaya desenredando la trama de los experimentos sufridos por River como las heridas emocionales que Mal y Zoe sufren aún de la guerra, o las consecuencias de mezclar sus operaciones de contrabando con los negocios de Inara, algo más que una prostituta de lujo, y que viaja con ellos porque le confiere cierto prestigio a la nave.

Esta serie, además, destaca por la ruidosa comunidad de fans que congregó a su alrededor, los browncoats. Su constante actividad en internet, su compra en masa del DVD de su única temporada y su amor incondicional por la serie consiguió que Joss Whedon tuviera luz verde por parte de Universal para rodar una película que mostrara un poco del camino que habría seguido la serie si no hubiera sido cancelada, ‘Serenity’. Sus componentes de ciencia ficción estaban un poco más acentuados, y se exploraba bastante más la mitología detrás de ‘Firefly’, y el mero hecho de que algo así fuera posible, tres años después de que la serie dejara de emitirse abruptamente, hasta encajaba en el espíritu de resistencia de la tripulación de Mal. “Seguimos volando”.

El personaje

mal

Malcolm Reynolds (Nathan Fillion) era el centro de ‘Firefly’, aunque el resto de personajes tuviera también una gran relevancia. Era su carácter el que definía el tono de la serie, un poco más serio de lo habitual en un título de aventuras en una cadena en abierto, sobre todo porque a Mal le importaba el bienestar de su tripulación y de su nave, y casi nada más. Constantemente estaba en busca de trabajos que le permitieran conseguir suministros, comida, equipo para reparar las averías que pudieran surgir, y en su mente nunca se planteó ser un héroe contra una Alianza que ya le había derrotado en la guerra contra los planetas exteriores. El cinismo de Mal, sin embargo, ocultaba a alguien un poco más romántico, y que no estaba dispuesto a cambiar por nada del mundo la sensación de libertad e independencia que le daba volar en su nave Serenity.

Reynolds termina expresando su sentido de la justicia y su solidaridad por otros en posición más débil, y también decide enfrentarse a la Alianza para saber qué le hicieron a River. Su relación de tensión sexual no resuelta con Inara, la cortesana que vuela con ellos para dar cierta respetabilidad a algunas de sus misiones, explora esas facetas de su carácter que Mal se esfuerza por reprimir porque considera que son las que le fallaron durante la guerra. Es una subtrama muy clásica de las series de Whedon, y el desarrollo como personaje del capitán Reynolds también es muy reconocible para los seguidores de este guionista.

El creador

Joss Whedon (1964) proviene de una familia de guionistas de televisión y cine liderada por su abuelo, John, que escribió para ‘The Donna Reed Show’, y por su padre, Tom, que trabajó en ‘Las chicas de oro’, entre otros títulos. Whedon empezó escribiendo en ‘Roseanne’ y, después, colaboró en los libretos de varias superproducciones de Hollywood, retocándolos sin que su nombre apareciera después en los créditos. Su primer trabajo relevante fue ‘Toy Story’, que le valió una nominación al Oscar junto con otros cinco escritores, y por aquel entonces escribió el guión de una cinta que, después, se transformaría en la serie de televisión que lo haría conocido: ‘Buffy, cazavampiros’.

Así empezó su carrera en la pequeña pantalla, construida con títulos que adquirían estatus de series de culto pero que rara vez aguantaban más allá de la primera o la segunda temporada, con la excepción de la ya mencionada ‘Buffy’ y ‘Ángel’. En 2012 regresó al cine por la puerta grande con el enorme éxito que fue ‘Los Vengadores’, una película en la que estaban presentes bastantes de los rasgos comunes de sus series, desde sus toques de humor y la creación de una familia heterogénea con personas que no encajan en ningún otro sitio, a los momentos más emocionales y duros que llegan de improviso.

Cinco capítulos imprescindibles

  1. ‘Serenity’ (1×01)
  2. ‘Safe’ (1×05)
  3. ‘Out of gas’ (1×08)
  4. ‘The message’ (1×12)
  5. ‘Objects in space’ (1×14)

Ficha

Cadena/nacionalidad: Fox/Estados Unidos
Año: 2002
Creador: Joss Whedon
Reparto: Nathan Fillion, Morena Baccarin, Jewel Staite, Summer Glau, Alan Tudyk, Gina Torres, Adam Baldwin, Sean Maher
Temporadas/capítulos: 1 (14)

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3 comments

  1. Jorge · junio 3, 2016

    Que grande Firefly, ya estaba tardando en salir. Genial por mencionar a Serenity que aunque me gusta más la serie, nos muestra que podría haber sido en el futuro la serie. Sólo te ha faltado mencionar al menos los cómics, algunos con historias interesantes de la familia Whedon. Es solo pensar en que podría haber sido Firefly en una supuesta cuarta temporada y me da una pena a la vez que rabia…

    Pd: Gracias por poner esta vez Buffy sin el artículo, jeje.

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    • missmacguffin · junio 6, 2016

      Es que los cómics no los tengo controlados, aunque tengo curiosidad por ellos.

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  2. Don Monopatín · septiembre 10

    Me encanta Firefly, y me sorprendió lo mucho que podía llegar a gustarme una serie que solo tuvo una temporada. Cancelarla debe estar en el TOP 3 de los mayores errores televisivos.

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