‘Babylon 5’

Era la última y mejor oportunidad para la paz”.

Una ONU en el espacio. Ésa es la mejor descripción de lo que es la estación espacial Babylon 5, un lugar que debe servir como punto de encuentro entre las diferentes especies extraterrestres que están continuamente en conflicto o, directamente, guerreando, y proporcionarles un lugar neutral donde puedan resolver sus problemas por la vía pacífica del diálogo. Sin embargo, la Organización de Naciones Unidas real se ha visto siempre asediada por rencillas entre países e intereses variados que han saboteado desde dentro algunos de sus intentos por dar respuesta a importantes conflictos.

Ésa es, en gran parte, la trama de ‘Babylon 5’, una de las series más ambiciosas que ha dado la televisión, creada por el guionista J. Michael Straczynski como una novela en cinco partes y con la pretensión de devolver a la ciencia ficción, y al subgénero de las space operas, cierta seriedad. De hecho, Straczynski se autoimpuso seis normas para sacar a este tipo de series del estancamiento que vivían entonces y acercarlas un poco a lo que ‘Canción triste de Hill Street’ supuso para las historias de policías:

  1. Tiene que ser buena ciencia ficción.
  2. Tiene que ser buena televisión.
  3. Tiene que adoptar un tratamiento adulto de la ciencia ficción.
  4. Tiene que poder hacerse.
  5. Tiene que verse como ninguna otra cosa vista antes en televisión.
  6. Tiene que presentar no sólo historias individuales, sino que tiene que encuadrar esas historias en un panorama mucho mayor.

Así, ‘Babylon 5’ comenzó su andadura con la tv movieThe gathering’, en la que se nos presentaba la estación espacial, la última de su tipo después de que diferentes problemas acabaran con las anteriores. Está bajo mando de los humanos de la Tierra, pero en ella conviven los minbari (con los que los humanos libraron una cruenta guerra que acabó repentinamente), los misteriosos vorlon (ocultos en enormes trajes protectores) y dos civilizaciones que están siempre al borde de la guerra, los narn y los centauri.

Entre ellos se mueven enviados del gobierno terrestre, que está derivando hacia el totalitarismo, y un extraño tipo que actúa en nombre de las Sombras, una fuerza malvada y antigua. Durante las cinco temporadas que duró la serie (con bastantes altibajos por la desaparición de su cadena, PTEN, cuando estaba por la cuarta entrega), los espectadores fueron viendo cómo se desplegaba poco a poco la historia más amplia que Straczynski quería contarles, una historia en la que tuvo tiempo hasta de incluir una evidente alegoría a la guerra de los Balcanes y la inoperancia del Consejo de Seguridad de la ONU en aquel conflicto.

‘Babylon 5’ se tomó completamente en serio el género de la space opera, aprovechando al máximo el potencial para hacer comentario social y para presentar una visión más adulta de las aventuras espaciales, aunque siguiera utilizando maquillajes muy elaborados para los extraterrestres y los efectos especiales no fueran demasiado avanzados (hay que tener en cuenta que estamos a mediados de los 90). La serie se molestó en presentar el vuelo de una nave por el espacio de una manera realista, y las cuestiones morales y políticas eran fundamentales para sus personajes. Narrativamente, favoreció los arcos largos, para toda la temporada como mínimo, y sus personajes no estaban tan definidos como “héroes” y “villanos”, lo que entonces era toda una novedad.

Straczynski aprovechó esa estructura en cinco temporadas para ir lanzando toda la historia poco a poco. La primera entrega, por ejemplo, es una space opera un poco más tradicional, que reutiliza tramas clásicas del género como el antiguo compañero que vuelve con intenciones poco claras y tiene a los dos embajadores narn y centauri (G-Kar y Londo Mollari) más como alivios cómicos que otra cosa. También en esa entrega es cuando se presenta a un personaje tan memorable como la comandante Ivanova, la segunda al mando de Babylon 5 y alguien que no tolera la incompetencia, y lo hace saber con un sarcasmo que la hizo muy popular entre los fans. Sin embargo, ese personaje, y toda la primera temporada, representan también los imprevistos que pueden surgir en una serie de televisión, y que ni siquiera la cuidada planificación de Straczynsky podía eludir.

sheridan

A través de Ivanova, por ejemplo, los espectadores tenían que saber más sobre Talia Winters, telépata que representaba en la estación la deriva totalitaria del gobierno de la Tierra a través del Cuerpo Psíquico. Los miembros de esa organización utilizaban su capacidad para leer la mente para detectar elementos subversivos y, así, mantener el control sobre los humanos, pero Talia empieza a sufrir pequeñas crisis en el desempeño de su deber. Una de esas crisis implicaba una naciente relación con Ivanova que, sin embargo, nunca llegó a desarrollarse del todo porque Andrea Thompson, que interpretaba a Winters, se marchó al acabar la primera temporada. Y algo similar ocurrió con el comandante Sinclair, el primer responsable de Babylon 5. El actor Michael O’Hare abandonó la serie en su primera entrega porque sufría diversos problemas mentales, así que Straczynski tuvo que modificar su historia para justificar la marcha de Sinclair y la llegada de John Sheridan como nuevo capitán de la estación.

‘Babylon 5’ se planteó tomarse totalmente en serio la space opera y reivindicarla como un género a tener en cuenta

La serie hasta tuvo que superar la desaparición de su cadena, PTEN, en su cuarta temporada, por lo que su creador escribió su episodio final para que pudiera funcionar como un cierre definitivo en el caso de que no pudieran encontrar otro hogar, que acabaría siendo TNT. Todas esas vicisitudes no hicieron más que fortalecer el amor de sus fans por ella y reforzar su posición como una verdadera serie de culto.

Sí es cierto que ‘Babylon 5’ se vio envuelta en una pequeña polémica al principio, cuando se anunció que Paramount estaba desarrollando otro spin-off de la saga ‘Star Trek’, ‘Espacio Profundo 9’, que estaría ambientado en una estación espacial. Había unas cuantas similitudes entre ambas series que, inicialmente, levantaron molestias entre los fans de ‘Babylon 5’, pero esas similitudes demostraron ser superficiales, como mucho. ‘Espacio Profundo 9’, de hecho, nunca pudo adentrarse por los territorios más oscuros de ‘Babylon 5’ porque los productores pensaban que, así, se traicionaba el espíritu optimista de ‘Star Trek’ (algo de lo que siempre se quejó amargamente el guionista Ronald D. Moore, y de lo que después se desquitaría en ‘Battlestar Galactica’), así que Straczynski sí que pudo ir valientemente donde ningún otro hombre había ido nunca. Al menos, en la ciencia ficción televisiva hasta aquel momento.

El personaje

G´Kar

Hay bastantes personajes muy interesantes en ‘Babylon 5’, desde la comandante Ivanova y su pragmática, y un poco pesimista, manera de ver el mundo (a lo ruso, diría ella), a la embajadora minbari Delenn o el vorlon Kosh. Sin embargo, por su evolución a lo largo de la serie y los tintes trágicos que adoptó, uno de los personajes favoritos de los fans es G’Kar (Andreas Katsulas), el embajador de los narn. Cuando empieza la serie, forma el alivio cómico junto con Londo Mollari, embajador de los centauri, y con el que mantiene una relación de amistad-desconfianza por las tensiones y guerras que ha habido entre ambas razas desde hace siglos. En la última de esas guerras, los narn humillaron a los centauri, y Londo aprovecha una oportunidad que se le presenta en la segunda temporada para vengarse de ellos.

G’Kar se convierte entonces en una figura trágica, alguien que intenta llamar la atención del resto de las razas presentes en la estación para que ayuden a los narn frente a un enemigo mucho más poderoso que está aniquilándolos, pero no logra la intervención de nadie. Ninguna raza quiere interponerse en un conflicto que consideran “local”.  Su trama es toda una alegoría de la guerra de los Balcanes, y G’Kar adquiere un aura de dignidad y de desesperación que eleva ‘Babylon 5’ de una space opera más o menos conseguida, a una obra mucho más seria. Y en su evolución no puede dejarse de lado la de Londo Mollari (Peter Jurasik), que vende su alma al diablo por esa obsesión absurda de los centauri por recuperar el honor y la gloria perdidos, por conseguir que el resto del universo los tome en serio. El modo en el que ambos embajadores pasan a ser los personajes más complejos, desde sus inicios como dúo tirando a cómico, es uno de los mayores logros de la serie.

El creador

J. Michael Straczynski (1954) ha pasado a la historia por ser uno de los primeros guionistas en crear una serie de televisión con un arco de cinco temporadas ya planeado y establecido. Empezó su carrera como periodista, pero rápidamente fue escribiendo para espacios de radionovelas y, además, presentó un programa sobre ciencia ficción, a finales de los 70, en el que entrevistó a algunos de los autores más importantes del género. Así es, por ejemplo, como terminaría logrando que un autor tan reconocido como Harlan Ellison escribiera algunos guiones para su serie.

Como guionista y novelista, Straczynski es realmente polifacético. Para televisión, escribió guiones para series animadas como ‘He-Man y los Masters del Universo’, para ‘La dimensión desconocida’, ‘Se ha escrito un crimen’ y hasta en ‘Walker, Texas Ranger’, y en cine, es el responsable del guión de ‘El intercambio’, de Clint Eastwood. No obstante, su faceta más conocida tal vez sea la de escritor de cómics. Creó ‘Rising stars’, sobre unos jóvenes que de repente tienen superpoderes, y ha aportado guiones para Superman, Spider-Man, Thor o Los Cuatro Fantásticos, entre muchos otros.

Cinco capítulos imprescindibles

  1. ‘Signs and portents’ (1×13)
  2. ‘Babylon Squared’ (1×10)
  3. ‘In the shadow of Z’ha’dum’ (2×16)
  4. ‘Severed dreams’ (3×10)
  5. ‘Endgame’ (4×20)

Ficha

Cadena/nacionalidad: PETN-TNT/Estados Unidos
Creador: J. Michael Straczynski
Año: 1994-98
Reparto: Jerry Doyle, Mira Furlan, Richard Biggs, Andreas Katsulas, Peter Jurasik, Bruce Boxleitner, Claudia Christian, Michael O’Hare, Jeff Conaway
Temporadas/capítulos: 5 (110), y seis tv movies
Otros: Tuvo un spin off, ‘Crusade’
Cómo verla: Editada completa en DVD en EE.UU. y Reino Unido

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3 comments

  1. De la relación entre Londo y G’Kar me encanta la escena en la que están atrapados en el ascensor, creo que en la segunda o tercera temporada. Y luego la relación que forjan entre la 4ª y la 5ª me parece genial, una evolución que no pensaba que llegara a ocurrir.

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    • Y me gustaría recomendar la última serie de Straczynski: Sense8, que rebosa de él por los cuatro costados y se puede ver como una heredra directa de la problemática de los telépatas en esta serie.

      Y de cómic, Midnight Nation me parece mágico e increíble.

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      • missmacguffin · marzo 7, 2016

        Sense8 es realmente interesante si se entra en ella, desde luego. Y no había pensado en lo de los telépatas 🙂

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